¡A comer ajo!
Mucho se habla de las propiedades del ajo y sus beneficios para la salud humana, pero no
todos las conocen con exactitud.
Me parece importante que estas sean divulgadas, porque quien escribe puede hablar de ello con propiedad, no por ser conocedora de alguna rama referida a la Nutrición ni a la Medicina, sino porque lo he experimentado y he tenido resultados concretos con su consumo.
Ex gorda y ahora gordita, mi salud ha mejorado ostensiblemente desde que lo incorporé de manera sistemática.
Junto con la cebolla es considerado uno de los vegetales curativos más importantes.
Así que, luego de recopilar información por distintas vías, aquí te traigo un resumen de sus más importantes propiedades:
— Ayuda a prevenir y curar todas las enfermedades de las vías respiratorias.
— Sirve para la eliminación de parásitos —en este sentido su jugo reporta logros sorprendentes—, incluso en los casos de los más difíciles de expulsar.
— Se recomienda a quienes padecen de ácido úrico.
— Tiene una función protectora en la calsificación de las arterias.
— Evita la hipertensión y la mala circulación.
— Es estimulante, diurético y expectorante.
— Contribuye a eliminar viejos residuos que van quedando en el organismo.
— Sus enzimas favorecen la buena síntesis de los ácidos grasos, con lo que ayudan a eliminar el colesterol malo o LDL.
— Alto contenido de fósforo y azufre, por lo que se destaca como un buen sedante. Entonces, quién sabe si al sedarte pueda aliviarte algún mal de amores enraizado como un mal bejuco.
— En casos de reuma produce excelentes resultados rallado, aplastado o en pedacitos en una taza con caldo de verduras, eso sí, siempre se debe consumir crudo, porque una vez que pasa por el fuego puede perder hasta el 90 por ciento de sus propiedades.
— Si nos pica algún insecto o alacrán es recomendable frotarnos esa zona con un diente de ajo, pues actúa como desinfectante.
— Se dice que si existe un órgano beneficiado con su uso este es el corazón, tomando en consideración que es un magnífico purificador de la sangre.
— Contribuye a la disminución de peso corporal.La cantidad que se debe consumir está en dependencia de la tolerancia del individuo.
Se puede comenzar con uno o dos dientes; si resulta desagradable, se puede colocar entre dos pedazos de pan, e incrementar la cantidad hasta que se considere. Hay quienes llegan a la cabeza completa. Claro, habrá que ver el tamaño de esta.
No te detengas a pensar en la halitosis, que solo se manifiesta en principio, mientras te limpia tu organismo de toxinas. Son ellas y no el ajo las que producen el desagradable olor; después que lo sistematizas, no hay problemas en este sentido.
¡Embúllate! ¿Qué tal si creamos un Club del Ajo? ¿Y qué te parece si todos sus consumidores nos incorporamos al Club de los 120 años?

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Es una planta perenne de la familia de la cebolla. Las hojas son planas y delgadas, de hasta 30 cm de longitud. Las raíces alcanzan fácilmente profundidades de 50 cm o más. El bulbo, de piel blanca, forma una cabeza dividida en gajos comúnmente llamados dientes. Cada cabeza puede contener de 6 a 12 dientes, cada uno de los cuales se encuentra envuelto en una delgada película de color blanco o rojizo. Cada uno de los dientes puede dar origen a una nueva planta de ajo, ya que poseen en su base una yema terminal que es capaz de germinar incluso sin necesidad de plantarse previamente. Este brote comienza a aparecer luego de los tres meses de cosechado, dependiendo de la variedad y condiciones de conservación. Las flores son blancas, y en algunas especies el tallo también produce pequeños bulbos o hijuelos.
buy viagra | 04-02-2010 - 20:33:24 GMT 1 #